lunes, 16 de junio de 2008

Traducción entrevista revista Rolling Stone

Amy Winehouse combatiendo contra sus demonios interiores y la vida de recién casada. Por Jenny Eliscu, junio 2007.



Al lado de la torre más alta del mundo, una de las más diminutas estrellas del pop está agachada cerca de un cubo de basura, recogiendo un montón de lápices de ojos y rimel. Mientras Amy Winehouse deambula por la CN Tower (1.815 pies de altitud) buscando una bolsa de plástico para meter su maquillaje, el hombre que fue su prometido en aquella tarde de mayo pero que se convirtió en su marido cinco días después, se fuma un cigarro de mi paquete y parece aburrido. Blake Fielder-Civil – o “Baby” (cariño), como le llama Winehouse – se dispone a tirar una lata a la basura. “Su soda se derramó dentro del falso Louis,” dice él, señalando el bolso imitación de Louis Vuitton de encima de la basura. “Ella lo tiene desde hace siglos.”

En el universo de una persona de 23 años, “siglos” es tan relativo como la edad. Winehouse podría decir que ha estado cantando durante siglos, a pesar de que hace menos de una década. O que ha estado enamorada de su Baby durante siglos, a pesar de que lleva sólo un par de años, y unos cuantos meses separados. O que las cicatrices que cubren su antebrazo izquierdo provienen de las heridas que se hizo a ella misma hace años, a pesar de que parecen bastante más recientes. Ella podría decir una de estas cosas, en el caso que dijera algo.

Durante esos meses en los que Winehouse y su Baby no estuvieron juntos – entre las cosas que ella no dice, incluso después de una larga consulta a Fielder-Civil, es cuántos meses fueron - Winehouse escribió un álbum lleno de canciones de desamor que la hicieron famosa en casa, en el Reino Unido y cada vez más aquí, en Estados Unidos. ‘Back to Black’, una estilizada colección de R&B que suena como el hip-hop británico, es una interpretación del soul de Sixties Motown de la mejor manera posible, le dio a Winehouse el puesto más alto en las listas de ventas británicas en su debut. Prince ha pensado versionar su “Love Is a Losing Game” y le sugirió que se uniera a él en las próximas 21 Nights en su tour londinense. Los Arctic Monkeys han aportado su propia versión de “You know I’m No Good” y los más prestigiosos raperos también se rinden ante Winehouse: Jay-Z aparece en un nuevo remix de su exitoso single “Rehab”, Snoop Dogg ha proclamado su fanatismo y Ghostface Killah fue impresionado lo suficiente por “You Know I’m No Good” como para rimar en la canción en su álbum ‘More Fish’.

Aquellos que sólo han escuchado su voz, se sorprenden al ver quién la produce: un aullido sensual, ardiente, harto del mundo que suena como el fantasma de Sarah Vaughn, proviene de una pequeña chica judía del norte de Londres.

En Toronto, va vestida con el que podría ser su uniforme: Rizzo de cuello para arriba, Kenickie de cuello para abajo. Lleva su siempre presente y desarreglado “beehive” encima de unas espesas ondas oscuras, unos enormes pendientes de plástico y su eyeliner negro dibujado a lo Cleopatra. Su figura, excepcionalmente delgada, no es capaz de llenar los pantalones de pitillo negros, pero la camiseta negra le queda bien y ajustada. Sus brazos muestran un surtido de tatuajes de antiguas chicas pin-up, algunas enseñan sus pechos, otras – como la que tiene “Cynthia” escrito al lado – con una coqueta vestimenta estilo años 50. Winehouse también se ha hecho famosa por sus apariciones públicas en las que, presuntamente, estaba borracha, incluyendo una vez en enero del 2007, en la que tuvo que salir corriendo durante una actuación para vomitar. En una entrega de premios en el Reino Unido, interrumpió el discurso de Bono (cantante de U2) diciendo: “-¡Cállate, no me importa una mier**!” Y en un popular programa británico, Never Mind the Buzzcocks, estuvo visiblemente embriagada, lo suficiente para que el presentador, Simon Amstell, bromeara: “-Esto ya no es un concurso de pop, es una intervención.” También tenemos en sus álbumes frecuentes referencias a la bebida, la marihuana y las drogas – la que lo hace más descaradamente es “Rehab”, que narra cómo sus respresentantes, dirigidos por el creador de American Idol y las Spice Girls, Simon Fuller, intentaron hacerla ir a rehabilitación, pero, oh, ya sabéis qué ocurrió después.

“Amy está llevando un espíritu rebelde de Rock & Roll a la música popular,” dice Mark Ronson, el DJ-productor que dirigió más de la mitad de los temas en ‘Back to Black’. “Esos grupos de los 60, como The Shangri-Las, solían ser jóvenes chicas de Queens con chaquetas de cuero. Amy viste tremendamente “cool” y es brutalmente honesta en sus canciones. Hace mucho que nadie en el mundo del pop ha salido y ha admitido sus defectos, porque todo el mundo está intentando con todas sus fuerzas proyectar la perfección. Pero Amy diría algo así como: “-Sí, bebí y me caí ¿Y qué?”. No es vanidosa y no persigue la fama. Es afortunada al ser así.”

Sin embargo, ella no está impasible. A menudo parece malhumorada, derrotada por el cansancio o, posiblemente, sólo con resaca. Aparentemente es educada, pero tiene una especial capacidad para camuflar su impaciencia. No hace muecas exageradas cuando no quiere hacer algo ni patalea cuando esto no funciona. Su “niño” es una experto en esto último.

Mientras tanto, en un control de seguridad en la CN Tower, Fielder-Civil le dice a nadie en particular que va a volver al hotel y que va a encerrarse. Winehouse corre detrás de él asustada. “¿Qué ha pasado?” le pregunta uno de sus coristas, mientras el resto de la banda de Winehouse mira por la ventana para ver cómo la cantante busca la salida de la torre como una niña perdida. Pero cuando su manager la hace entrar de nuevo, el eyeliner se desdibuja debajo de sus ojos empapados de lágrimas, nadie es capaz ahora de preguntar. Aunque sus pensamientos están en otra parte y su nariz, bueno, esta sólo moquea, Winehouse sugiere que charlemos mientras comemos en la terraza. Después de que mis primeras preguntas provoquen fragmentos de respuesta, intento siempre romper el hielo, ya sea en bares o en el autobús: le pregunto sobre los tatuajes.

¿Cuántos años tenías cuando te hiciste el primer tatuaje?

Unos 15.

¿Qué es?

Tengo a Betty Boop en mi espalda. Simplemente me gustan los tatuajes.

¿Qué pensaron tus padres de esto?

Mis padres pensaban que yo haría cualquier cosa que quisiera, y así fue realmente.

¿Cuántos tatuajes tienes en total?

12 ó 13.

¿Siempre te han interesado las chicas pin-up y este tipo de cosas?

Sí, supongo que sí.

¿Quién es Cynthia?

Es mi abuela, que en paz descanse.

¿Te has cubierto alguno alguna vez o hay alguno que no te guste ver?

No me arrepiento de nada.

¿De nada?

No.

¿Entonces qué piensas de las cosas que te gustaría que no hubieran ocurrido?

No lo sé. Pregúntame esto después de que haya estado en casa y haya visto a Blake.

Backstage del Mod Club de Toronto, es obvio que la pareja ha solucionado sus problemas. Winehouse está sentada en el regazo de Blake, riendo y sobándolo mientras hablan con su padre, Mitch, que ha venido aquí desde el Reino Unido para pasar el fin de semana. Ella sale corriendo hacia la mesa del catering y vuelve unos minutos más tarde para obsequiar a Mitch con un sándwich de pavo y pepino que ha hecho meticulosamente para él. La comida, comenta, le recuerda a un brebaje de maíz y bananas que solía tomar. Blake le susurra algo a Winehouse y ella suelta unas risillas. “Él me ha preguntado si eso es alguna cosa kike (palabra peyorativa que se usa para referirse a “judío”), después pregunta, “¿Qué es más ofensivo, Papá, ‘kike’ o ‘yid’?” (las dos palabras se refieren a “judío”). Reacio a dar su propio veredicto, Mitch se encoge de hombros y me mira desde el otro lado de la mesa. “Pregúntale a esta señora,” dice, finalizando con gracia la conversación.

Winehouse es una descarada niña de papá, incluso lleva un tatuaje con esta frase en su hombro izquierdo. Mitch, un taxista, y la madre de Amy, Janis, una farmacéutica, se divorciaron cuando ella tenía 9 años y su hermano mayor, Alex, 13; los hermanos pasaron la mayor parte del tiempo con su madre en Southgate – un suburbio al norte de Londres, hogar de una famosa clínica de rehabilitación, the Priory, donde Pete Doherty y el oscuro Justin Hawkins fueron tratados, pero donde Winehouse rechaza go, go, go (ir, ir, ir).

“Ella siempre ha sido muy independiente,” me dice Mitch. “No con un mal comportamiento, pero… diferente.” Aunque la niña creció rodeada de música (“Siempre estábamos cantando,” dice Mitch), incluyendo al viejo Frank Sinatra y a Dinah Washington a los que ella adora, el talento de Amy como cantante no fue descubierto inmediatamente. Cuando tenía 10 años, Winehouse y su mejor amiga, Juilette Ashby, formaron un dueto de rap inspirado en los Salt-n-Pepa, que se llamó Sweet ‘n Sour. (Podéis suponer quién era Amy.) Ella no aspiraba a ser una música, de hecho, ella soñaba con ser camarera con patines como unas que vio en ‘American Graffiti’. Entró en la Sylvia Young Theatre School cuando tenía 12 y recibía clases allí antes de ser expulsada por hacerse un piercing en la nariz y por no aplicarse. “Fui a verla a un recital y pensé que sólo actuaría,” dice Mitch. “Pero subió al escenario y empezó a cantar, no me lo podía creer. Nunca imaginé que pudiera cantar así.”

Aunque los fans con oídos refinados pueden estar conectando con la autenticidad de la producción y la organización del álbum, está claro que la mayoría de fans que se han enamorado de ‘Back to Black’ están conectando con la autenticidad de la culpabilidad, el desamor y el dolor de Winehouse. La historia que explican las canciones tratan su relación con Blake, que ardió demasiado rápido. Esta fue engañosa y dolorosa: él volvió con su antigua novia, y ella se quedo preocupada por si perdía al amor de su vida. “Las canciones, literalmente, se escribieron solas,” me cuenta mientras cenamos en Big Pink, un restaurante hortera estilo años 50 donde las bebidas heladas son gigantes y la comida carece de valor nutricional. En nuestra mesa, el marido de Winehouse se sienta algo apartado y ella aprovecha cada oportunidad para acariciarle y susurrarle cosas o besarlo. “Todas las canciones tratan sobre el estado de mi relación con Blake en aquella época,” sigue. “Nunca me había sentido con nadie de la manera en la que me siento con él. Fue muy dramático, porque me sentía terrible por cómo nos tratábamos el uno al otro. Pensé que no nos volveríamos a ver. Él se ríe de esto ahora. Él dice, “¿Qué quieres decir? ¿Creías que no nos volveríamos a ver de nuevo? Nos queremos. Siempre nos hemos querido.” Pero no creo que esto sea divertido. Me quería morir.”

Le pregunto cuál es su peor vicio. “Principalmente, que soy bastante imprudente y siempre me dejo llevar,” dice. Y cuando la conversación continua para saber cómo sabría si es el momento para controlar uno de sus vicios, ella le pregunta a Blake. “¿Baby, si yo tuviera un vicio, cuándo sabría si es el momento para controlarlo?” “Te lo diría,” dice Blake sonriendo. ¿Pero haría ella lo mismo por él? “Nunca”, dice ella. Él asiente con la cabeza y ella lo niega con la suya, esto parece una de esos momentos incómodos de ‘The Newlywed Game’ cuando el marido olvida el lugar favorito de su esposa para practicar sexo. Después él cambia su respuesta. “No,” rectifica. “Tú no me lo dirías. Te sentarías y me mirarías con una aguja en el ojo, y después dirías, ‘Estás yendo demasiado lejos, Blake.’ “

Como su tour norte americano acabó en Toronto, Winehouse se muestra claramente como es. Y en Miami, ella obviamente preferiría estar con su marido a estar gastando un día de casada hablando sobre su vida y su carrera. Le pregunto si soltaría una lágrima si tuviera que dejar de actuar y de grabar discos mañana mismo. “No,” dice. “He hecho un álbum del que estoy muy orgullosa, eso es todo. Simplemente soy muy hogareña y me gusta disfrutar de mí misma y pasar tiempo con mi marido. Esto no resulta extraño si lo digo ahora. Blake y yo no hemos estado juntos durante un largo periodo. Y estuve con algún otro, y él estuvo con alguna otra, y hace a penas 6 meses, lo volví a ver y recuerdo que le decía muchas veces ‘Sólo quiero estar por ti.’ No quiero ser desagradecida. Sé que tengo talento, pero no nací para cantar. Nací para ser una esposa y una madre y estar por mi familia. Me encanta lo que hago, pero eso no lo es todo.

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Gracias a La_Dreamer por la pedazo de traducción.


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4 comentarios:

mina dijo...

Gracias La_Dreamer, esto es un lujazo poder leerlo aqui traducido!!! Sois buenas chicas, muy buenas!!

graciasmiles por tenernos tan informados :))

Sabela & Hoppita & La_Dreamer dijo...

Hola Mina!

Gracias por tu comentario!

Hacemos lo que podemos, entre unas y otras, tiramos como podemos esto para adelante! :))

Pero sobre todo, tenemos a los usuarios del Foro también, que ell@s suben noticias, fotos... diariamente!

Y bueno, vosotr@s, los que nos leéis, también sois parte muy importante de todo esto! Vosotr@s tenéis la culpa de que estemos aquí. jejeje

Besotes.

Anónimo dijo...

Descansa en paz querida Amy, tal vez ahora hayas logrado apagar a los demonios que te atormentaban, aunque NUNCA nadie realmente tomo en cuenta que era lo que realmente buscabas, amor real y sincero, tan solo querias un amigo.... como lo dices en Reheab

Descansa en Paz

Anónimo dijo...

ARRIBA AMY WINEHOUSE